Identifica tu tipo de piel primero. La rutina básica incluye: limpieza, tónico, sérum, hidratación y protector solar. Por la mañana enfócate en protección; por la noche en regeneración. Ingredientes clave a buscar: ácido hialurónico, vitamina C, retinol y niacinamida. La consistencia es fundamental para ver resultados.
